sábado, 30 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Es divertido
Tenía seis años y recién había aprendido a escribir, a duras penas; digo recién, porque en estos tiempos de estimulación temprana y mandar al nido a los chicos ni bien cumplen un año, ya a los cinco saben leer, escribir, sumar, multiplicar, listos para sacarle la raíz cuadrada a cualquiera. Bueno, yo crecí en otros tiempos, en un colegio nacional.
Te contaba que recién había aprendido a escribir y se me daba por ejercitar esta nueva habilidad, y así, escribía y escribía. Una noche, me acosté con un cuaderno y un lapicero y sin luz, antes de cerrar los ojos escribí lo que seria mi primera canción, tenia dos estrofas monses que ya no recuerdo bien y tenia un coro que hoy mismo tarareo como el día que se me ocurrió por primera vez, lo hago en mi mente porque si mi hermana me escuchara, no acabaría de burlarse nunca. Es divertido salir contigo, es divertido pasear contigo, es divertido comer contigo, es divertido todo contigo. Le escribí a la primera chica de la que me enamoré y se la tarareé la única vez que fui lo suficientemente valiente como para sentarme a su lado.
Ella preguntó, ¿que cantas?
Nada, Lucero, es solo el viento, es solo el viento.
lunes, 18 de octubre de 2010
No quiero tele
Allá por el 97, estuve un tiempo en Pucallpa acompañando a mi mamá en uno de sus trabajos, ella era jefa de una planta en un caserío llamado Puerto Inca, en esta planta se producía néctar de diversas frutas y mi vieja tenía una oficina muy bonita, muy cómoda, de color blanco, con unos estantes grises, muchos fólderes manila, tenía varios plumones, y varias hojas con muchas letras raras, algunas hojas tenían dibujos a mano de cosas que no sabia que eran. Grandes arboles de coco rodeaban la planta nueva, el sol era fuerte, pero nunca me hastió. Yo salía del colegio al mediodía, caminaba hacia la planta, con mi camisita blanca y mi pantalón gris de uniforme, mis zapatos negros de día soleado, si llovía tenía que usar botas, yo caminaba hacia la oficina de mi mama, 10 minutos a pie, salíamos para almorzar en una pensión y luego nos íbamos a la planta, mi mama se ponía a hacer sus cosas y me daba muchas hojas y plumones. Y así, mientras tomaba néctar de durazno dibujaba superhéroes y guerreros fantásticos, todo yo solito lo inventaba.
PD: Puerto Inca es una provincia de Huánuco, pero yo siempre pensé que era Pucallpa, porque siempre nos movilizábamos entre Pucallpa y Puerto Inca, nunca Huánuco ni Ucayali.
domingo, 10 de octubre de 2010
El higo
Cuando era chico, viví en distintos lugares, y en todos ellos, me alegro de haber podido encontrar momentos gratos de estabilidad. Sin embargo, puedo decir que desde que tengo seis años, mi casa es esa que fue verde y hoy es amarilla. Esa que solía tener un solo piso, luego tuvo dos, mas tarde tuvo tres y hoy luce cuatro pisos, edificados bajo el estilo arquitectónico del vamosparaarribanomas. Si algo me acuerdo de mi casita verde, es que en el jardín que hasta hoy conservamos, había impuesto sus raíces, un hermoso árbol de higo, fuerte e inquieto, cuantas veces jugué a su alrededor, cuantas veces repose bajo su sombra.
Me acuerdo que los domingos me levantaba muy bien descansado a las nueve de la mañana, me acuerdo que desayunaba cosas tan ricas. Y me acuerdo que al mediodía, cuando me juntaba con los hermanos de mi mama, me trepaba al árbol de higo, y mostraba mis movimientos mas ágiles para hacerme de sus frutos. Me acuerdo que los juntábamos todos en una tazón grande, me acuerdo que la chica que nos ayudaba se encargaba de lavarlos y juntos, toda la familia, después de un almuerzo dominguero nos complacíamos con su exquisito sabor.
Creo que tenía ocho o nueve años cuando mi árbol de higo fue quitado del jardín. Hoy, ya he olvidado el sabor del higo, nunca más he vuelto a probar uno. Hoy, me sigo levantando los domingos a plan de nueve, pero ya nada pasa. Y hace un par de semanas, le pregunte al menor de los hermanos de mi mamá, el que hoy ya está en sus treintas, ¿Por qué quitaron el árbol de higo? No entiendo; el me dijo: los arboles de frutos son para los huertos, no para los jardines de tu casa. Los domingos a medio día, ya nada pasa.
sábado, 9 de octubre de 2010
Prefacio
Ya tengo un post en este blog y evite lo que seria una suerte de introducción, así que, aquí voy.
He creado este humilde espacio para poder expresar algunas cosas, cosas que se me ocurren y digo “quiero escribir sobre esto” o “me gustaría escribir esto” y no lo hago, o lo almaceno en pequeños archivos de Bloc de Notas, y podría seguir haciendo esto último pero, si he concebido este blog, es porque dentro de todo quiero compartir, y debe ser paja que al menos unos cuantos te lean, y debe ser aun más paja que les parezca bueno o interesante.
Primero, no habla de actualidad, es mas, todo en este blog es de interés irrelevante. Todo lo que va en este blog son aristas textuales de mi personalidad. Este espacio esta nutrido de mis, muchas veces erradas, opiniones y de mi corta experiencia.
Segundo, este blog es mas que nada una serie de crónicas, una serie historias, una serie de memorias, una serie de relatos. Este blog quiere ser eso. A este blog le gustaría ser eso.
Por último, este blog es un poco nostálgico, este blog no es acerca del futuro, es mas que nada acerca del pasado. Este blog tiene partes de mi, y partes del mundo en el que yo nací y crecí… y sigo creciendo. El mundo como yo lo veo.
Sin más que decir, este es mi árbol de higo.
viernes, 8 de octubre de 2010
El deseo de Akira Toriyama
Un artista capaz de decorar las horas, un dibujante capaz de trazar emociones, así es el japones Akira Toriyama, un hombre que allá por 1984 empezó a delinear lo que mas tarde sería un fenómeno mundial.
Toriyama vio la luz un 5 de abril de 1955, diez años después de la segunda guerra mundial, en Nagoya, en la región de Aichi, a 3 horas de Hiroshima. Desde muy chico le gusto el dibujo, una pasión que fue remarcando en sus años en secundaria. Curiosamente al terminar, se metió a estudiar diseño publicitario, un año mas tarde, Akira patea el tablero y decide ir por su sueño, el manga.
Tras pagar derecho de piso, Akira acababa de terminar Dr. Slump y buscaba ideas para una nueva historia. Así, al joven japones, a mediados de los ochentas, un buen día se le ocurrió crear una historia a partir del rey mono Sun Wukong, personaje del clásico de la literatura china: Viaje al Oeste, decidió que el personaje no fuese un mono, sino un ser humano pero tendría una cola, para diferenciarse aún más dispuso hacer de esta historia una entrega de aventuras en busca de unas esferas capaces de conceder deseos; y Akira, un fanático de las películas asiáticas de Jackie Chan, agrego además el kung fu. Así nació Goku, así nació Dragon Ball, el resto es historia conocida.
Tori, en dias de trabajo, duerme hasta el mediodía, acostumbra dibujar casi hasta el amanecer, tras darse un baño y alimentar a alguna de sus mascotas, casi siempre ha tenido alguna. Es meticuloso y exigente con su trabajo, tiene manías como todos, tiende a poner la misma expresión que el personaje que esta dibujando mientras lo hace y, cuenta que no puede dormir con una idea a medias, dice que así no duerme bien.
Un hombre sencillo que solo busca el bienestar de su familia: su esposa y sus dos hijos. A la fecha, todavía vive en su querido Japón, hace unos años estuvo en Nueva York enseñando un poco de su arte, en una de sus pocas apariciones publicas. Akira, un hombre que tiene la dicha de pocos, vivir haciendo lo que le gusta. Así es Tori, y a propósito, lo último en lo que ha estado involucrado, 2009, ha sido la remasterización de Dragon Ball Z, denominada Dragon Ball Kai que cuenta con escenas trabajadas con la ultima tecnología y se centra solo en la historia de Toriyama, sin rodeos ni historias anexas, con motivo del aniversario 20 de la serie de TV. Si, aquella serie que marcó mi temprana juventud, la que me arranco carcajadas y lágrimas, la que a veces, al repasar algunos capítulos, extraño con nostalgia. Si, aquella serie que al ver el último capitulo me hizo sentir que algo dentro de mi moría. Moría inevitablemente. Pero yo ya estoy grande, ya no debería sentir este tipo de tristezas. Los millones de fanáticos no podemos decirle nada a Akira, no podemos hablar de nuevos capítulos ni de películas, yo no puedo decirle nada mas que una cosa… gracias por hacer mi niñez un poco mas feliz.
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